Los mas vendidos de Diciembre - Revista Que Leer

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  • Los más vendidos de diciembre de 2013 (Fuente GfK)

    Y estos son los libros más vendidos en los apartados de ficción y no ficción durante el mes de diciembre de 2013.
     libros_mas-_vendidos_peque[1]
    Ficción
    1. DISPARA, YO YA ESTOY MUERTO. Julia Navarro (PLAZA & JANÉS)
    2. EL FRANCOTIRADOR PACIENTE. Arturo Pérez Reverte (ALFAGUARA)
    3. EL CIELO HA VUELTO. Clara Sánchez (PLANETA)
    4. LA VERDAD SOBRE EL CASO HARRY QUEBERT. Joel Dicker (ALFAGUARA)
    5. LEGADO EN LOS HUESOS. Dolores Redondo (DESTINO)
    6. INFERNO. Dan Brown (PLANETA)
    7. EL TIEMPO ENTRE COSTURAS. María Dueñas (TEMAS DE HOY)
    8. CIRCO MÁXIMO. Santiago Posteguillo (PLANETA)
    9. EL HÉROE DISCRETO. Mario Vargas Llosa (ALFAGUARA)
    10. ESE INSTANTE DE FELICIDAD. Federico Moccia (PLANETA)
    No ficción
    1. YO FUI A EGB. Jorge Díaz / Javier Ikaz (PLAZA & JANÉS)
    2. NO ESTAMOS LOCOS. El Gran Wyoming (PLANETA)
    3. AMBICIONES Y REFLEXIONES. Belén Esteban (ESPASA-CALPE)
    4. PUEDO PROMETER Y PROMETO. Fernando Ónega (PLAZA & JANÉS)
    5. GUINNESS WORLD RECORDS 2014. Varios autores (PLANETA)
    6. ONE DIRECTION. DONDE ESTAMOS AHORA. Varios autores (CÚPULA)
    7. KIT PARA SER FELIZ COMO UNA PERDIZ. Mr. Wonderful (LUNWERG)
    8. LA VIDA ES UN REGALO. María de Villota (PLATAFORMA EDITORIAL)
    9. EL DILEMA / 600 DÍAS DE VÉRTIGO. José Luís Rodríguez Zapatero (PLANETA)
    10. FRANCO CONFIDENCIAL. Pilar Eyre (DESTINO)


    La vida de las estrellas

    By: imagenes On: 17:03
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  • inicio titulo

    La vida de las estrellas. Evolución estelar

    La vida de las estrellas. Evolución estelar

    Anteriormente comenzamos explicando el nacimiento de las estrellas con todo un especialista en la materia como Rafael Bachiller. Ahora seguimos profundizando en el tema explicando la vida de las estrellas, la evolución estelar.

    fin de titulo
     Al igual que el ser humano las estrellas cambian a medida que pasa el tiempo. Su vida se caracteriza por su masa y por la transformación de los elementos químicos que la componen. Dependiendo de la masa, la estrella podrá fusionar los elementos que genere e irá evolucionando de una manera u otra. Podemos hablar de un proceso evolutivo fascinante que no deja indiferente a ningún curioso del cielo.
    Cuando la estrella nace y estabiliza la fusión del hidrógeno, empieza su proceso en la llamada secuencia principal, es en esta fase donde sufrirá menos cambios y pasará la mayor parte de su vida. La estrella irá fusionando el hidrógeno en helio y este último se irá concentrando en el centro de la estrella a medida que el hidrógeno se agote. Es a partir de aquí que dependiendo de la masa de la estrella surgirán varios caminos y varios resultados diferentes.
    La supernova es una gran explosión estelar que mezcla los distintos elementos y los esparce por el espacio, este material servirá para el nacimiento de nuevas estrellas o planetas
    Alcanzando gran temperatura fusionará el helio en elementos como el carbono y oxígeno y la estrella se irá agrandando y enrojeciendo. Si la estrella es masiva podrá seguir con la evolución, fusionando el oxígeno y el carbono en elementos más pesados como el silicio, sodio, fósforo, magnesio o hierro. Sólo las estrellas más masivas podrán fusionar el hierro y elementos más pesados que este, en el fenómeno llamado de la supernova. La supernova es una gran explosión estelar que mezcla los distintos elementos y los esparce por el espacio, este material servirá para el nacimiento de nuevas estrellas o planetas. Al producirse la explosión dejará de si agujeros negros o estrellas de neutrones.
    Pero si la estrella es poco masiva y no consigue la fusión de los elementos químicos, el núcleo de esta se irá comprimiendo por motivo de la gravedad y se convertirá en una enana blanca. Las enanas blancas pueden estar constituidas de distintos elementos químicos pero en su gran mayoría por carbono y oxígeno, al formarse poseen temperaturas muy altas, pero como ya no producen energía, se van enfriando hasta que no emitan radiación.
    Como se puede comprobar y ya hemos comentado, todo este proceso dependerá de la masa de la estrella, si son más o menos masivas pasarán por unas fases u otras (enanas, gigantes, supergigantes y otras muchas). Lo que no se puede discutir es que cuanto mayor es la masa de la estrella más rápida es su evolución y más corta es su vida.
    Cuanto mayor es la masa de la estrella más rápida es su evolución y más corta es su vida
    La teoría de la evolución estelar se fragua a lo largo del siglo XIX y XX gracias a la aportación de los descubrimientos de grandes astrónomos. Estudios como los del padre Angelo Secchi, Henry Draper,Edwar C. Pickering y Annie Jumo Cannon sobre la clasificación espectral, el descubrimiento que en 1924 realizó Arthur Eddington sobre la relación entre masa y luminosidad o los estudios en 1939 deA.H.Bethe demostrando que la fusión del hidrógeno a helio podía ser la fuente de energía de las estrellas; todos ellos de gran importancia para la investigación sobre el tema. Pero sin duda el descubrimiento más importante y sin el cual habría sido imposible estudiar la evolución estelar es el diagrama deHertzsprung-Russel, una de las herramientas más útiles para la astrofísica.
    En 1913 Henry Norris Russell desarrolló un diagrama formado por la clasificación estelar de la temperatura de las estrellas (el tipo espectral) y su luminosidad. Al mismo tiempo y de manera independiente Ejnar Hertzsprung obtuvo también un diagrama parecido al de Russell utilizando el color que es indicador de la temperatura de la estrella.
    Unos años más tarde empezó a llamarse el diagrama de Hertzsprung-Russell por la contribución de los dos a la evolución estelar. Se trata de un diagrama que ofrece la clasificación de las estrellas según la temperatura y la luminosidad.

    Según el diagrama, en la secuencia principal es donde se encuentran la mayor parte de las estrellas, la luminosidad se trata en el eje vertical y la temperatura y clasificación espectral en eje horizontal.
    Para realizar este trabajo se midieron las propiedades de algunas estrellas base para así poder clasificar las demás estrellas cotejando su espectro. Para la luminosidad, se midió su magnitud (brillo aparente) y conociendo la distancia a la que se encuentra la estrella se determinó su luminosidad real. Para medir la temperatura superficial fue más fácil, ya que se relaciona con el color de la estrella.
    Las letras del diagrama representa la temperatura de las estrellas. Las de la clase O son estrellas muy calientes y luminosas, alcanzan 100 masas solares y se sitúan en el ángulo superior izquierdo del diagrama de la secuencia principal. Las de la clase M son menos luminosas y calientes y se sitúan en el ángulo inferior derecho de la Secuencia Principal como las enanas rojas.
    Cada grupo de letras es a la vez dividido con un número del 1 al 10. Por ejemplo, nuestro sol es tipo G2, con una temperatura superficial de unos 6.000 grados. Esto quiere decir que nuestra estrella es más fría que un tipo G1, o de tipo F, pero más caliente que una G3 o una G9 y por tanto más calientes que unas K o M.
    Por tanto la importancia del diagrama es que podemos conocer la edad de las estrellas y reconstruir el nacimiento, la evolución y la muerte de cualquiera de ellas.
    Hoy en día la evolución estelar todavía guarda muchos secretos por resolver. Los científicos siguen estudiando este fenómeno y las consecuencias que tiene para el presente y el futuro del universo. Sin ninguna duda un tema apasionante que merece la pena seguir descubriendo.

    Tomado del Pisapapeles

    Convocatoria Concursos literarios Marzo 2014

    By: imagenes On: 16:06
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  •  Fuente: Escritores.org

    Felicidades a todos los amigos

    By: imagenes On: 16:49
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  • Los mejores deseos  a los amigos del blog
    y a todo el Universo en general



    Los 7 enlaces de la revista Que Leer

    By: imagenes On: 16:25
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  • Los 7 enlaces del 17 de diciembre

    * Pocas horas antes de que dejara de ganar el National Book Award con su maravilloso Diez de diciembre (Alfabia), George Saunders paseó y conversó con El País y Nueva York como escenario (aquí). Una vez más, nos rendimos a él.
    * En su entrevista con El Mundo, Noah Gordon no se muestra demasiado satisfecho con la adaptación al cine de su long seller El médico. Eso sí, sus palabras nos parecen tan elegantes como inteligentes.
    * ABC ofrece aquí un top-10 de presencias femeninas en la vida de dictadores, comenzando por la madre de Stalin y acabando con Clara Petacci, a partir del libro Dictadoras (Lumen), según el programa de televisión de Rosa Montero.
    * El capitalismo y el proceso soberanista catalán fueron los dos temas principales de la presentación madrileña de Sin miedo (Icaria), que contó con la presencia in situ de una de sus autoras, Esther Vivas, y con la otra, la monja benedictina Teresa Forcades, gracias a una conexión vía Skype con Berlín. Lo cuenta Público aquí.
    * La Razón nos recuerda aquí la figura de William Blake con motivo del lanzamiento, en Atalanta, de un lujoso volumen que reúne sus Libros proféticos.No es una personalidad accesible, la del inglés, pero sí fascinante.
    * Hablando de genios, Rafael Argullol comenta el “fracaso” creativo deMiguel Ángel, lo mismo que a Vermeer y Velázquez, en la charla con Diario de Sevilla sobre su Maldita perfección (Acantilado). Y aprendemos algo con cada una de sus respuestas, la verdad.
    * ¿Se puede celebrar la Navidad sin elementos navideños? Parece que sí. O al menos eso es lo que proponen Benjamin Lacombe y la cantante Olivia Ruizen su álbum ilustrado con CD Swinging Christmas (Edelvives), al que La Vanguardia dedica esta pieza, EFE mediante.
    Que tengan ustedes un buen (literario) martes.
    Compárteme!!

    Gladiadores

    By: imagenes On: 11:16
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  • Tema: Gladiadores

    gladiator-glory_optSiete siglos de espectáculo
    Tras “Gladiadores. El gran espectáculo de Roma” (Ariel), nadie será ya tan condescendiente con las inexactitudes y licencias del cine a la hora de tratar sobre estos luchadores de la arena. Alfonso Mañas consigue con su ensayo poner la historia en su lugar. Además, “Pan y circo” (Roca), de Yeyo Balbás; “El gladiador” (Edhasa), de Simon Scarrow, y “Espartaco, el gladiador” (Ediciones B), de Ben Kane, convierten las librerías en un coliseo. texto Francisco Luis del Pino Olmedo.
    La imaginación colectiva se ha alimentado durante décadas de la escenografía que el cine ha proyectado sobre el munus (la lucha de gladiadores), cuyas licencias y falta de rigor han tergiversado la realidad histórica a conveniencia del espectáculo visual creado por Hollywood y la televisión.

    Gladiadores. El gran espectáculo de Roma Alfonso Mañas Ariel 512 págs. 25,90 ¤.
    Gladiadores. El gran espectáculo de Roma
    Alfonso Mañas
    Ariel
    512 págs. 25,90 ¤.
    Los gladiadores jamás pronunciaron la frase “Ave, Caesar, morituri te salutant” (“Ave, César, los que van a morir te saludan”), igual que no se utilizaba el pulgar hacia arriba como gesto de clemencia y hacia abajo para condenar a muerte, tal y como explica en su magnífico ensayo Gladiadores. El gran espectáculo de Roma (Ariel) Alfonso Mañas, doctor en Historia Antigua. Con él, la autenticidad del fenómeno ha regresado a la arena, no siempre teñida con la sangre de los diecinueve tipos de gladiadores que competían, pues los enfrentamientos –dependiendo del período de tiempo de la historia de Roma– no se saldaban necesariamente con la muerte de ninguno de los contendientes.
    La muerte de un luchador popular representaba un descalabro para el organizador.
    Aunque sí es verdad que heridas y muerte eran inherentes a un oficio que, pese a ser considerado infame, levantaba enorme admiración entre los romanos, por lo que no se perdonaba al gladiador que había combatido miserablemente o de forma cobarde. Ya que lo esencial del deporte gladiatorio era mostrar las cualidades físicas y morales, tan arraigadas en una sociedad altamente militarizada como era la romana, que vivía, resalta Mañas, “por y para la guerra”. Y como no era posible formar a los niños en el campo de batalla para completar su educación militar, la recibían en el anfiteatro viendo luchar a los gladiadores.
    El munus era también una representación de la conquista del mundo por Roma; hombres y animales capturados en todas las regiones sometidas tenían una cita con la arena. En los territorios ocupados era mucho más que un espectáculo, pues se convertía en un instrumento de romanización. Así, en 206 a.C. Escipión el Africano ofreció un munus en Hispania (Carthago Nova) como demostración política del poder de Roma. Igualmente, explica Mañas, la lucha gladiatoria ofrecía la posibilidad al plebeyo romano, sentado en la grada, de olvidar las amarguras de una existencia miserable y dejarse enardecer con el espectáculo.
    Del rito al gran espectáculo
    coliseo_2_optSi bien los combates de gladiadores empezaron como parte de los funerales de romanos importantes –por ello munus significaba “deber”, “obligación”–, sin que el Estado tomara parte en ellos, antes incluso del fin de la República perdieron casi por completo su valor de rito. Y, para principios del Imperio, el munus ya estaba desacralizado, explica Alfonso Mañas. Algunos nobles no romanos ofrecieron espectáculos de gladiadores en sus tierras, como Antíoco IV Epífanes, rey de Siria, que organizó un munus fastuoso, según el historiador, en el que combatieron 240 parejas de gladiadores traídas de Roma, siendo estos los primeros profesionales que lucharon fuera de Italia.
    Las nobles romanas pagaban por sus servicios sexuales y hubo mujeres gladiadoras.
    La gladiatura tuvo sus luchadores famosos, apreciados incondicionalmente, o violentamente odiados por el público e incluso por emperadores, cuya rentabilidad era muy importante. Independientemente del célebre Espartaco, cuya fama no se debe a combatir en la arena, sino a la rebelión que lideró contra Roma (de 73 a 71 a.C.), encabeza la relación un tal Viriotas, que luchó en 150 combates. Su inmediato seguidor fue Asteropaeus con 107, y Sextius y Servilius, con cien combates cada uno. Por ello, la muerte de uno de estos luchadores de alto caché era un descalabro para el editor (quien organizaba y pagaba el munus), que debía abonar la indemnización al lanista (dueño de una escuela de gladiadores). Además, la afición perdería a la estrella que tanto la entusiasmaba, por lo que, como reflexiona el autor del ensayo, no era frecuente “que estos gladiadores caros recibiesen veredictos de iugula (degüéllalo); ni el público lo pediría –representando con el pulgar el gesto de degollar– ni el editor lo confirmaría”. Por consiguiente, la costumbre de conceder la missio (indulto) cuando el vencido la pedía tirando el escudo al suelo y extendiendo el dedo índice de la mano que sostenía el escudo, –que el público apoyaba entre gritos y agitando un extremo de la toga o un pañuelo– se generalizó durante este período de la República tardía como un medio de ahorrar dinero y gladiadores formados durante un largo tiempo.
    El historiador explica, que según un jurista del siglo II, el editor debía pagar ochenta sestercios al lanista por cada gladiador que actuaba y salía con vida y sin heridas, pero 4.000 por cada uno que resultara muerto o mutilado.
    Uno de los hechos más destacables que este ensayo recoge es el uso que los políticos hicieron de las familias gladiatorias, y que, según su autor, fue uno de los elementos más claramente responsables del deterioro del sistema político romano al final de la República. Con el paso de la República al Imperio se aumentaron los días del año dedicados a los munera y, al estar el senado sometido al emperador, los senadores dejaron de competir entre ellos para organizarlos, ya que ninguno podía obtener ahora el poder. Augusto, igual que anteriormente su padre adoptivo, Julio César, comprendió que los juegos gladiatorios eran la pasión del pueblo de Roma y que sin el apoyo del pueblo todo gobernante sería depuesto, por lo que dio munera organizados por el Estado. Y, para que no le costase dinero, creó escuelas de gladiadores cuyo propietario era el emperador (ludi imperiales) y autorizó la construcción de anfiteatros permanentes en Roma. Los espectáculos de Augusto fueron los más grandiosos que se habían visto hasta entonces, ya que, señala Mañas, “disponía de todos los recursos de un vasto imperio”.
    La irrestisible atracción
    De la complejidad del fenómeno gladiatorio, el historiador da cuenta detallada. Sin duda causa sorpresa conocer, por ejemplo, que en el ludus, junto al arte de las armas, se enseñaba el de la actuación. Y esto se explica porque un gladiador que sabía transmitir y ganarse al público arrastraba más gente que uno que solo luchara bien. El emocionar era importante igualmente porque podía impresionar a las seis vestales (vírgenes consagradas), que eran las que decidían el veredicto en el Coliseo. El gladiador debía representar bien su papel, “incluso a la hora de morir”.
    Las nobles romanas compraban los servicios sexuales de sus luchadores preferidos, ya que tanto en la escasa vestimenta del gladiador como en el combate encontraban un fuerte erotismo. Algo parecido sucedía con las mujeres gladiadoras, que combatían con los pechos desnudos; este fenómeno, introducido por Nerón para dotar de suntuosidad los munera, tuvo una menor difusión que el de la gladiatura masculina.
    A pesar de exponer su vida, la salud de los luchadores se vigilaba estrechamente. Así, cada escuela de gladiadores disponía de excelentes médicos. El más famoso de la antigüedad, Galeno (129-217), que llegó a ser médico de cuatro emperadores, adquirió todo su conocimiento práctico al trabajar a diario con gladiadores durante unos años.
    Hubo también emperadores que, atraídos por la fuerza de la arena, practicaron el deporte gladiatorio. Calígula (37-41) fue el primer emperador que combatió como gladiador, mientras que Nerón (54-68) llegó a hacerlo en espectáculos privados. Cómodo (180-192) fue el que con más empeño y constancia combatió en la arena. Caracalla (209-217) también lo practicó. Y Macrino (217-218) había sido gladiador antes de alcanzar el más alto cargo del imperio.
    Este gran trabajo de investigación, que aúna rigor y amenidad, observa además en sus conclusiones finales unos muy notables paralelismos con algunos deportes actuales, y revela, por último, que el mismo ritual que se practicaba con los gladiadores caídos se sigue realizando al fallecer un Papa todavía en nuestros días. ¡Apasionante! no...

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